Para el registro

Las campanas de Parra

En su casa en Las Cruces, en la calle Lincoln -inevitablemente destinada a ser rebautizada con su nombre- Nicanor Parra oía “fuerte y claro” el repicar de las campanas de la parroquia. Es una paradoja con un eco antipoético: Parra vivía en el Vaticano y la iglesia está situada en un risco frente al mar en el barrio rival del Quirinal.

A los vecinos que levantaron la construcción en un esfuerzo comunitario, no les importó la ubicación del templo que más tarde se convertiría oficialmente en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Desde los años 20 del siglo pasado, se había consagrado la división de los dos sectores, separados por el estero La Moyada. Según relata el ingeniero Pedro Errázuriz Larraín en “Las Cruces, una memoria familiar”, los vecinos de Las Cruces llegaron a comienzos de 1944 al convencimiento de que era indispensable construir una iglesia más grande que las varias capillas del lugar. Hubo significativos aportes en dinero (varios de la propia familia Errázuriz, a la que pertenece el cardenal Francisco Javier) y un aporte fundamental: el arte de fray Pedro Subercaseaux. A él se debe l diseño inicial de la iglesia, cuyos planos definitivos hizo el arquitecto Mario, hermano de Pedro Errázuriz).

De los muchos aportes, vale la pena destacar dos: el mural (una pintura sobre madera) de la Asunción de la Virgen, pintado por Fray Pedro Subercaseaux y que está sobre el altar, como se apreció en la misa del antipoeta. La otra donación notable es la de la campana “La Rómula” que primero estuvo en la nave principal y, desde 1967, con otras dos más, en lo alto del “campanile”,

Desde allí acompañaron a Nicanor Parra hasta su muerte.

A.S.


Rosie, la “remachadora

Rosie”, quien inspiró un famoso cartel que representaba a una trabajadora de la segunda guerra mundial, falleció a los 96 años en el Estado de Washington. Se llamaba Naomi Parker Fraley

Con los años, millones de mujeres estadounidenses se han identificado con el modelo de “Rosie”, la trabajadora de la cultura popular de los años 40, que se convirtió en un ícono feminista a fines del siglo XX. “No quería la fama ni la fortuna”, dijo Naomi a la revista People en 2016, cuando su conexión con “Rosie” se hizo pública. “Pero sí quería mi propia identidad”. La búsqueda de la verdadera “Rosie” fue la historia de una leyenda.

Naomi Parker nació en Tulsa, Oklahoma en agosto de 1921. Era la tercera de ocho hijos de Joseph Parker, ingeniero de minas, y Esther Leis, una ama de casa. La familia se trasladó de pueblo en pueblo, siguiendo trabajos mineros, antes de instalarse en Alameda. En 1942, después del ataque japonés a Pearl Harbor, Naomi, de 20 años, fue a trabajar a la Estación Aérea Naval de Alameda junto con su hermana Ada, de 18 años.

Fue en el taller donde fue capturada por un fotógrafo de la agencia Acme, inclinada sobre el torno. Cuando la imagen apareció poco después junto con un artículo en el Oakland Post-Enquirer, Parker Fraley recortó cuidadosamente el artículo y lo guardó durante 70 años, mientras que el mundo identificaba erróneamente a otra mujer en su lugar.

El cartel del artista de Pittsburgh J Howard Miller, en el que aparece vestida con una camisa azul y un pañuelo de lunares rojos, flexionando su bíceps, con la leyenda “¡Podemos hacerlo!”, se basó en una fotografía de una mujer publicada por varias revistas en 1943, pero aparentemente nunca incluyo su nombre o una fecha.

Esta obra de arte inicialmente se exhibía solo en las plantas eléctricas de Westinghouse, pero se convirtió en un icono décadas más tarde, impreso en todo, desde camisetas hasta imanes para la piel, y reinventado por la cantante Beyonce, la revista New Yorker y otros.

A medida que la imagen se hacía omnipresente, Parker Fraley se volvió desconocida. Otra mujer, Geraldine Doyle, una apisonadora de metal en tiempos de guerra en una planta industrial de Michigan, pensó que se veía a sí misma en la fotografía original y su reclamo fue ampliamente aceptado. Sólo más tarde, un exhaustivo chequeo periodístico puso las cosas en su lugar.