Para el registro

Avanza en Brasil el desierto de noticias

Por lo menos el 30 por ciento de los municipios brasileños corren el riesgo de convertirse en “desiertos de noticias”, áreas sin cobertura del periodismo local. Esas localidades, mapeadas por el estudio Atlas da Notícia (Atlas de la Noticia), tienen solo uno o dos medios periodísticos y albergan a 34 millones de personas.

Si esas ciudades dejaran de tener diarios impresos, sitios de noticias, revistas, radios o redes de televisión; podrían unirse al otro 51 por ciento de municipios brasileños encontrados por el estudio que no tienen cobertura. En esos “desiertos” viven 30 millones de personas.

El Atlas de la Noticia muestra que 30 por ciento de los municipios brasileños, coloreados de amarillo, son "casi desiertos" de noticias. (Cortesía).

Sumados los porcentajes de ambas categorías, el 81 por ciento de las ciudades de Brasil está en situación vulnerable. El panorama es preocupante, según la analista Angela Pimenta, presidente del Instituto para el Desarrollo del Periodismo (Projor, por su acrónimo en portugués), institución que realizó el Atlas de la Noticia.

En esas localidades, la dependencia de los medios en el poder público es mayor en relación al presupuesto por publicidad, y existe una cultura menos difundida de la libertad de expresión”, dijo Pimenta al Centro Knight. “El poder público no tiene escrutinio periodístico. Y el derecho a la información, previsto en la Declaración de los Derechos Humanos, no es atendido”, explicó.

Fuente: Por Alessandra Monnerat/PN


Sigue el asedio a la prensa en Nicaragua

En los últimos días, al menos siete periodistas independientes de Nicaragua reportaron haber sufrido amenazas de muerte, persecución y acoso de paramilitares, invasiones en sus propiedades, detenciones y arrestos arbitrarios.

El columnista editorial del diario La Prensa, Luis Sánchez Sancho (76), lleva más de tres días detenido arbitrariamente en una celda de delincuentes comunes a raíz de un accidente de tránsito, publicó la revista Confidencial. Sánchez chocó el 24 de noviembre con un motociclista que se pasó la luz roja, causándole heridas leves, según la revista.

La Fiscalía acusó a Sánchez de haber causado lesiones imprudentes contra el motociclista, según La Prensa. De acuerdo con el medio, el juez que lleva el caso no permitió que la esposa de Sánchez firme un acuerdo extrajudicial al que había llegado con la familia del accidentado para resolver el caso y dictó prisión preventiva para el periodista.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, dijo al respecto que esta decisión es una “aberración jurídica” porque el juez tiene la obligación de respetar los acuerdos entre las partes, informó La Prensa.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se ha pronunciado enérgicamente en contra del incremento de los ataques a periodistas independientes en Nicaragua, y exigió la inmediata liberación de Sánchez Sancho.


La realidad periodística según la BBC

La BBC ha estrenado el pasado mes de setiembre una serie de ficción de seis episodios sobre la industria de los periódicos. Se titula Press. No es una gran serie. La crítica le ha reprochado maniqueísmo y simpleza de planteamientos.

Pero su diagnóstico sobre la prensa no resulta muy halagador. Se centra en el enfrentamiento entre dos diarios. El Herald, publicación honesta y de referencia, y el Post, sensacionalista sin escrúpulos. Éste nada en la abundancia mientras que el Herald padece angustias económicas. Bajan las ventas de la edición impresa y la petición a sus lectores de aportaciones voluntarias desde el digital no da resultados. Total, tendrá que convertir la edición impresa en un diario gratuito y empezar a cobrar la lectura de artículos en el digital.

Eso sí, la victoria moral es del Herald y su gente. Al jefe de redacción del Post no le importa ni los métodos para obtener información ni machacar a las víctimas de sus noticias. Y cuando una de ellas se suicida, redobla la apuesta. La serie le deja pocos momentos para mostrar algo de humanidad. Por ejemplo, cuando no denuncia a la policía una fuente del Herald sobre el espionaje masivo que practica el Gobierno y permite su fuga al Ecuador —eso sí, publicará un reportaje en primera acusando al Herald de perjudicar la seguridad nacional—. Y su batalla de padre divorciado, y enamorado de una prostituta, para mantener el contacto con el hijo.

En el Herald, las exigencias éticas son compartidas por la redacción. En el Post algunos padecen una repugnancia insalvable por la manera de practicar el oficio que impera y se largan. Mientras, su jefe será ascendido. El éxito está de su parte. Una conclusión no muy optimista sobre el mapa informativo británico y no únicamente británico

Fuente: TOMÀS DELCLÓS El País