¿Está subiendo el barómetro?

¿Qué decimos cuando decimos que todo está mal?

No es fácil encontrar una respuesta. Menos una respuesta positiva cuando en Semana Santa, por ejemplo, que tradicionalmente ha sido reservada para la reflexión, abundó este año en noticias de sorprendentes intrigas políticas y policiales.

Es para repetir, como Don Viterbo, el clásico personaje de “La Familia Chilena”, el programa de radio de los años 50: “Señor, dame tu fortaleza”. En esta “hora oscura”, como se ha recordado a propósito de Winston Churchill, se puede temer, como muchos, que lo peor está todavía por llegar. Pero también se puede creer, al revés, que esta crisis representa una oportunidad.

Es lo que nos enseñó, en la Escuela de Periodismo de la U. Diego Portales, Rushworth Kidder, ya fallecido, notable especialista norteamericano en ética. Fundador del Institute for Global Ethics, compartió un efectivo programa de enseñanza de la ética basado en el estudio de casos. Fue también el primero en aplicar el concepto del “barómetro” para medir el estado de conciencia ética.

Pero, sobre todo, nos dejó un mensaje de optimismo. Cuando en Chile, a fines del siglo pasado nos sorprendían las primeras denuncias acerca de abusos y corrupción, incluyendo lo que más nos preocupaba, que era el periodismo y la comunicación, no vaciló en calificar positivamente la situación.

Le pregunté en una entrevista que hasta ahora mantiene su vigencia:

-¿Diría Ud., por ejemplo, que la situación en América Latina, donde varios Presidentes han sido forzados a dejar el puesto e incluso algunos han ido a la cárcel, constituye una demostración de que el barómetro moral está subiendo?

-Pues, claro que sí. Estoy convencido de que es una maravillosa demostración de cómo sube el barómetro y creo que sugiere que podemos mirar al futuro con optimismo. En algunas áreas, la tasa de criminalidad está subiendo. ¿Significa eso que hay más crímenes y que la sociedad está cada vez peor? En realidad, significa que cada vez más gente se atreve a informar acerca de los crímenes, debido a que ahora tienen confianza en la policía y antes, no. Sólo si se tiene confianza en la policía, habrá interés en hacer denuncias. De este modo, el mero hecho de que la gente denuncie los crímenes es señal de que hay algo bueno en nuestra sociedad.
El hecho de que haya tantos alumnos que copien en nuestras escuelas es obviamente una mala señal. Por eso mucha gente aquí y en mi país dice: 'Esto es algo terrible, debemos hacer algo y empezar a hablar de valores'. Ese es un buen síntoma. ¿Estoy aquí en Chile porque el barómetro está cayendo o está subiendo? ¿Las cosas están tan mal, que Uds. requieren de mi presencia o es (al revés) porque todos nosotros entendemos que la ética es importante y en consecuencia es bueno conversar acerca de ella?.

Como en muchas otras situaciones, es evidente que se puede tener una doble mirada frente a este panorama. Es posible verlo como un apocalipsis. Pero también, aunque ello implique muchos dolores ahora y en el futuro, podemos entenderlo como una oportunidad de revisar nuestro ordenamiento legal, nuestra visión ética y la responsabilidad del periodismo. Se multiplican las denuncias, es cierto. Pero ello implica que podemos ser realistas y avanzar hacia una mejor sociedad, más honesta y transparente.

A. S.
26 de Abril de 2019
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas