Editorial:

Una amenaza real

Santiago, 11 de Junio de 2017

Visto desde fuera, el caso de Donald Trump parece sin remedio. Paso a paso, de manera implacable, crece en el mundo entero la impresión de que su permanencia en el poder es insostenible.

Él, sin embargo, no lo cree así. Tampoco sus partidarios, que siguen siendo muchos, enceguecidos por su discurso populista.

El testimonio del ex director del FBI, un organismo que tradicionalmente ha tenido mucho poder y que ha enfrentado a varios presidentes desde el tiempo de J. Edgard Hoover, podría ponerle la lápida a un mandato breve, marcado por la confusión y la ostensible ignorancia de Trump.

No es fácil, sin embargo. ¿Cómo se prueba que ha habido mentiras cuando se enfrentan las versiones de dos personas que se reunieron a solas en la Casa Blanca?

Si solo se tratara el futuro del país, por importante que sea, este choque de fuerzas no tendría la dramática fuerza que tiene. Es que, mientras el irresponsable líder de Corea del Norte sigue jugando a gran potencia nuclear y se acelera el cambio climático, es evidente ue todos los habitantes del planeta estamos en peligro.

Hace años, el comentarista José María Navasal señaló que todos los terráqueos deberíamos tener derecho a voto en Estados Unidos. Ahora hay más razones que en los años de la Guerra Fría. Es hora que reclamemos nuestro derecho a defender el planeta amenazado por un depredador que llegó a la Casa Blanca impulsado por su verborragia y la irresponsabilidad de los votantes.

Abraham Santibáñez