Editorial:

Votar por Alejandro Guillier

Santiago, 03 de Diciembre de 2017

Hace un tiempo escribí acerca de Alejandro Guillier, describiéndolo como “mi compañero de celda”. Fue apenas una mención de paso que no todos comprendieron. Es que han pasado muchos años –casi 30- desde que estuvimos brevemente encerrados en Capuchinos, que no era un hotel de cinco estrellas precisamente. Fue por orden de un fiscal militar que nos acusaba de un delito cuya aplicación a civiles hasta hoy no comprendo: “sedición impropia”.

El tal delito era, al parecer, la única manera de procesarnos junto a Genaro Arriagada por una publicación en la revista Hoy acerca de la fuga de Chile del capitán Armando Fernández Larios. El oficial de Ejército, partícipe confeso en el crimen de Orlando Letelier y Ronni Moffitt, estimó que su vida estaría más a salvo en Estados Unidos que en nuestro país. Para ello se acogió al programa norteamericano de protección de testigos.

La conmoción en el Ejército fue profunda y, por analizar lo que se sabía, Guillier, como redactor, Arriagada, como entrevistado), y yo, como director de HOY, fuimos sometidos a proceso. Empezó por una larga y tediosa peregrinación por fiscalías militares para, finalmente, dejarnos detenidos

Nuestro paso por el centro de detención fue breve y en definitiva fuimos absueltos, pero hay pocas situaciones extremas que nos acerquen tanto al prójimo como el compartir una celda, aunque fuera un ampliio recinto con más de diez catres (siete de los cuales estaban desocupados).

El ser perseguido injustamente en razón de su ejercicio profesional ha aumentado mi confianza en Alejandro Guillier. No es un hombre perfecto, ninguno de nosotros lo es, pero ha sido riguroso y exhaustivo en su trabajo y, sobre todo, responsable.

Compartimos en esos años la tarea de ser profesores en la Escuela de Periodismo de la U. Diego Portales y ahí supe de otra faceta vital de Alejandro Guillier: su cercanía con los estudiantes, su capacidad de comprenderlos y apoyarlos. También fue apreciado por sus colegas y las autoridades del plantel incluso, por supuesto, cuando había choques de opiniones acerca del sentido de nuestra tarea profesional y académica.

En ese proceso demostró largamente su capacidad de liderazgo y su visión de la sociedad. Es perseverante y, al revés de una caricatura muy torpe, trabajador.

Por eso votaré por él el 17 de diciembre.

Antes de la primera vuelta dije que votaría por Carolina Goic. Así lo hice. Creo que fue una buena decisión y no me arrepiento.

Pero en el actual escenario, no me cabe duda de que Alejandro Guillier es la mejor opción para Chile.

Abraham Santibáñez
Premio Nacional de Periodismo