REENCUENTRO CON LA PALABRA

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Ha formado a una treintena de generaciones universitarias.

Es profesor de castellano y sale al mundo a pelear contra cacofonías, redundancias, extravíos de la puntuación y confusiones idiomáticas.

Es Iván Sandoval Fuenzalida.

Me visita en una tertulia lúcida y lúdica. Dialogamos con fluidez, simpatía, en un amable reencuentro con la palabra.

Somos partidarios del lenguaje culto formal que domina en Chile. Salimos con la fusta a golpear los errores frecuentes de los matinales y otros programas de televisión.

Hicimos clases durante 22 años en la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales.

Por iniciativa de Lucía Castellón, directora y luego decana. Unimos las dos corrientes: él, pedagogo formado en la Universidad Técnica del Estado, y yo periodista de la Universidad Católica.

Compartimos los mismos cursos, en una síntesis de teoría y práctica.

En todos los canales de televisión vemos a antiguos estudiantes que animan espacios muy populares.

En general nos sorprenden ingratamente con yerros que podrían ser fácilmente evitables.

Iván Sandoval era el notable proveedor de reglas gramaticales y autor de innumerables manuales de redacción, prácticos y de fácil comprensión.

Yo también escribí textos que dieron origen años después a dos libros: “Acúsome, Padre: Soy Periodista” y “Guía para el correcto uso del idioma. De tierra soy y con palabras canto”.

El último fue presentado ante más de doscientas personas, en la Facultad de Comunicaciones de la UC. Hablaron Ignacio Sánchez, Rector; Silvia Pellegrini, exdecana, y Marcela Aguilar, excelente exalumna y ahora directora de la Escuela de Periodismo de la Universidad Finis Terrae.

A Sandoval le entusiasman los temas de la inteligencia.

Con énfasis opina que los dos grandes pensadores chilenos son Carlos Peña, Rector de la Universidad Diego Portales y columnista dominical de “El Mercurio”, y el ex Presidente de la República Ricardo Lagos Escobar, recién desbancado de una nueva postulación.

Coincido con él, como lector de Peña, y creyente en Lagos.

Iván Sandoval me contó que muy pronto viajará a Florencia y a Roma y que diez integrantes de su familia se reunirán en Madrid.

La charla de Sandoval fue gobernada siempre por la palabra, sustancia en su modo de vida personal y profesional.

Habla con mucho orgullo y cariño de sus hijos.

Recuerda a Norma, de quien enviudó hace dos años y medio. Me cuenta que murió de cáncer porque fumaba mucho. Lo insólito es que Ernesto, su perro, sigue con graves problemas respiratorios porque siempre estuvo junto a ella.

Le pregunto por Manuel Antonio Contreras, quien integraba nuestro grupo, además de Fernando Guardiola. Me dice que es profesor de horario completo en un colegio.

Fue el reencuentro con la palabra.