¡VINO DE PARRA!

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Engarfió el habla de callejuelas de Chillán, voces de los barrios periféricos, de poblaciones aledañas a grandes ciudades.

Tomó de los circos alegrías y tristezas de los payasos, la audacia de trapecistas.

Hombre de la aldea, paradójicamente alcanzó fama internacional.

Quebró la solemnidad de los poetas tradicionales.

Generador de la impertinente antipoesía.

Fue Nicanor Parra, quien murió a los 103 años el 23 de enero.

Saltimbanqui de los versos y hermano de Violeta, la genial cantautora.

Ella se suicidó en su carpa de La Reina, la misma comuna donde él falleció en su casa, mientras dormía.

Lo velaron en la Catedral y fue enterrado en Las Cruces, su paisaje costino.

Como Pablo Neruda en Isla Negra y Vicente Huidobro en Cartagena.

Lo postularon seis veces al Premio Nobel, que obtuvieron Gabriela Mistral y Neruda, ambos de origen muy modesto.

Nunca se lo dieron.

El crítico literario Ignacio Valente (el sacerdote José Miguel Ibáñez Langlois, mi profesor de filosofía en la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica), es el mayor conocedor y admirador de la obra parriana.

Sentencia: “Durante muchas décadas fue el poeta vivo más importante en la lengua castellana”.

La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, asistió a la Catedral y a la última misa en El Tabo.

La muerte del antipoeta conmovió a multitudes y tuvo reacciones en muchos países.

Creó los “Artefactos”, minitextos como apostillas.

En esta instancia recuerdo dos: “U.S.A. Donde la libertad es una estatua”. Otro, más irrespetuoso de valores cristianos: “Los tres ladrones: el buen ladrón, el mal ladrón y el del medio”.

Un día le dijo a Cristóbal Ugarte, Tololo, su nieto: “Yo soy de acá. Hay que defender lo poco y nada que va quedando de este castillo”.

Se refería a su hogar de Las Cruces donde a veces compartía con antiguos vecinos.

Poco antes de fallecer, cantó “Guantanamera” y el monólogo de Hamlet de Shakespeare, que recitaba en inglés.

Vino de Parra tiene el mejor sabor de sus mostos antipoéticos.

Se fue a los 103 años. Y vino de Parra.