¿Buscando Pareja?

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Parece una cosa del pasado, en una época donde estamos hiper-conectado, las publicaciones del tipo “joven trabajador busca señorita para formar un hogar” (que hace algunos años aparecían en la sección clasificados de los diarios) parecen obsoletas.

¿Para qué buscar “pareja” por un medio tan específico, si tenemos todas las redes sociales como herramienta de búsqueda, incluso permitiendo observar “desde el anonimato” a quien podría ser objeto de nuestro interés?

Claramente, Facebook tiene mucha información de sus usuarios (incluyendo sus intereses y estados amorosos) y, a diferencia de lo que ocurre en la plataforma Tinder, Facebook propone que la existencia de “amigos” que dan fe respecto del hecho que uno es uno, también se puede aprovechar ese conocimiento para asegurar que las fotos son reales (algo que los usuarios de Tinder, reclaman habitualmente, sobre todo porque en esa red lo principal es la “imagen” de la o él prospecto).

Por otra parte, en Facebook sería mucho más difícil “hacerse pasar por soltero” (hasta donde sé, no es reclamo recurrente en Tinder, posiblemente porque lo entienden más como “citas ocasionales” que como “búsqueda formal de pareja”) o incluso hacer la conocida treta del “si te he visto, ya no me acuerdo”, escondiéndose sin mayor explicación.

¿Pero es una buena idea?

La búsqueda de pareja es una de las actividades más comunes del ser humano, y a la vez de las más difíciles. Claramente, hay una gran distancia entre lo que uno quisiera de una pareja (idealización) a lo que es posible encontrar en ella (realidad) y eso hoy es evidente en la gran cantidad de parejas que, si bien en un momento se prometieron “para toda la vida”, se encuentran separadas.

El problema es similar al que ocurre al enfrentar el desarrollo de un sistema de software, alguien sabe que necesita algo, pero no sabe que necesita. Y para definirlo, recurre a lo que cree es el “estándar de la industria”: todo lo mejor que se pueda imaginar. Pero esas personas sólo existen en la imaginación, no en la vida real.

¿Podrá Facebook superar a las antiguas -y medio desaparecidas- “casamenteras”? Sinceramente, creo que se equivocan al intentarlo. Quizá va a tener un inicio espectacular, pero creo que se va a desinflar… Claro que me he equivocado antes con las reacciones de la gente a las redes sociales. Sólo el tiempo lo dirá.