¿Qué pasó con las criptomonedas?

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Según indica uno de los mantenedores de “billeteras virtuales”, OrionX, los distintos bancos de nuestro País les han cerrado las cuentas con las que transformaban moneda virtual en moneda real.

Hace poco menos de 3 meses, el 19 de enero, los responsables de OrionX mandaron un correo confirmando que estaban trabajando con BancoEstado usando una cuenta vista. 2 meses después, el 19 de marzo, nos contaban felices que aparecían dos nuevas criptomonedas: “Monero” y “Luka” las cuales iban a operar de la misma manera que las que ya tenían (entre ellas: BitCoin y Chaucha). Mientras que Monero es una moneda internacional (que aparentemente ha estado operando con acuerdo con Microsoft, Luka era un nuevo emprendimiento chileno).

Y llegó el 29 de marzo, e informan que, BancoEstado dio inicio al proceso de cierre de la cuenta bancaria de OrionX. El 2 de abril, nos informan que BancoEstado fundamentó su decisión: “adoptó la decisión, por ahora, de no operar con empresas que se dediquen a la emisión o creación, corretaje, intermediación o sirvan de plataforma de las llamadas o denominadas criptomonedas”.

Por supuesto, reclamaron, era condición NO está entre las causales informadas previamente por el banco, y desde allí se inició la judicialización del tema, OrionX insiste en dos aspectos de vulneración de derechos: la causal no está previamente listada, y el proceso, según lo indicado por el banco, debiera durar 60 días hábiles (por posibles apelaciones). OrionX indica que si bien la corte aceptó tramitar el recurso de protección (basado en que es una actividad comercial no prohibida por la legislación, por lo tanto válida) pero no ofició la orden de no innovar (es decir, esperar al final del juicio para el cierre de la cuenta).

No fue el primer caso, ni el único banco. Los banco Itaú y Scotiabank tomaron decisiones similares: cierre de cuentas de plataformas que operen con criptomonedas, lo que afectó también a: Buda.com y CryptoMKT. La decisión de los bancos, claramente compromete el funcionamiento de las criptomonedas en Chile, un mercado que si bien no es ilegal, tampoco queda claro las ordenanzas a las que se deben someter sus operadores.

¿Deben pasar a formar parte del sistema bancario formal? El concepto de la criptomoneda, es que son independientes de los bancos (no hay una entidad única que opere como centro de confianza de las transferencias) y que sus operadores, son meros mandatarios para el manejo de las divisas (como lo podría ser cualquier operador de un fideicomiso ciego). Por otra parte, esa es casi la definición de un banco que permite operar con cuentas corrientes. ¿La diferencia? La “materialidad” de las criptomonedas. Mientras que para operar con pesos o dólares, hay que ser capaz de manejar físicamente sus valores (billetes y, eventualmente, monedas) con las criptomonedas sólo hay “bits”.

Hasta ahora, al menos en Chile, no se sabe de situaciones de estafa a partir de las criptomonedas (la gente gana o pierde en los cambios de cotización de las mismas, pero no les han “robado” o “perdido” sus criptomonedas). En España ocurrió una lamentable historia donde una empresa de “billetera virtual” llamada PayPro, perdió cerca de medio millón de euros por “error de programación” (alguien no entendió que 0x132623d797FE61f8E1D1aE2aA17Fc997a4f9bf77 es diferente de “0x132623d797FE61f8E1D1aE2aA17Fc997a4f9bf77” en el medio del código del programa), un error tan básico que, cuando lo cuentan, algunos no sabemos si reír o llorar, pero que significó que la billetera virtual de la empresa, simplemente nunca recibió las criptomonedas compradas y simplemente se perdieron.

Aunque un error similar podría ocurrir en Chile, hasta ahora no ha pasado. Tampoco lo ocurrido en Japón donde la casa de cambio Coincheck (allá se requiere licencia de casa de cambio, y la empresa sólo tenía una licencia temporal) por no disponer de suficientes controles de seguridad, perdió cerca de 500 millones de dólares) Ni lo ocurrido en Slovenia, donde una de las principales empresas de billeteras virtuales (Nicehash) reportó el robo de 64 millones de dólares en criptomonedas.

En rigor, las empresas como OrionX, Buda.com y CryptoMKT debieran quedar bajo el rubro de “casa de cambio”, aunque claro, la legislación les quita uno de sus incentivos fundamentales: el anonimato en la compra y venta de las criptomonedas, pues la casa de cambio debe informar claramente sus movimientos (sobre ciertos montos al menos).

Será necesario ver qué ocurre.

Por ahora, sólo diré que, aparentemente como respuesta al problema de las corredoras, la cotización de la chaucha se fue a los suelos ($84 la última vez que miré) con lo que mi inversión inicial que dio lugar al comentario “El Negocio del Año”, simplemente “se perdió”, claro, no es culpa de OrionX, pero confirma la alta volabilidad y riesgo de la inversión (debí vender cuando escribí el artículo anterior, pero si uno pudiera adivinar...).